| Una
alternativa autóctona
El laboratorio multinacional
Gambro Healthcare contradijo la norma del mercado
según la cual los estándares corporativos
mandan, y se quedó con una solución
argentina. El software
elegido fue e-Flexware desarrollado por la empresa
Sistemas Bejerman.
Las
compañías extranjeras empiezan a mirar
con mejor cara a los sistemas argentinos. Un laboratorio
con sede en los Estados Unidos decidió romper
con los mandatos corporativos y adquirió todos
sus sistemas a través de un proveedor nacional.
La estrategia mejoró su poder de negociación
como cliente, redujo la inversión y estableció
un fuerte servicio de post-venta.
Gambro
Healthcare se radicó en la Argentina a fines
del 97, para proveer servicios de diálisis;
hoy ya cuenta con 26 institutos distribuidos en la
Capital Federal, Gran Buenos Aires y las principales
provincias del interior. Con un promedio de apertura
de diez subsidiarias por año, los ejecutivos
del laboratorio tuvieron que definir estratégicamente
cual sería el sistema destinado a procesar
la información de la empresa y que asegura
homogeneidad, velocidad y seguridad en la gestión
de los datos.
Si
bien Gambro Healthcare se encuentra comandada corporativamente
desde los Estados Unidos, los ejecutivos tuvieron
la libertad para elegir a un proveedor local como
responsable de todos los sistemas administrativos,
y adoptaron, a través de un programador independiente,
un sistema de gestión médica similar
al de sus pares norteamericanos. El éxito en
el resultado surge a la raíz de la "baja
inversión" realizada, la efectividad de
los productos y al eficiente servicio de post-venta.
Sólo
autonomía
"Que
pudiéramos elegir sin presiones nos permitió
acercarnos a empresas nacionales para conseguir un
buen producto y ganar un mayor poder de negociación",
explica Hector Martínez, miembro del equipo
contable que trabajó en la decisión
de los sistemas. "Optar por un software extranjero
nos hubiese costado más del doble y el resultado
sería el mismo. Además, tenemos plena
confianza en nuestro proveedor", agrega
el ejecutivo.
85
mil dólares fue lo que desembolsó la
empresa para adquirir 26 licencias e instalar, en
todas las sucursales, quince
de los 20 módulos que forman a e-Flexware,
un soft de gestión empresarial producido por
Sistemas Bejerman. A la hora de tomar la decisión,
Martínez reconoce que "se le tiene
mayor resquemor a una empresa nacional que a una extranjera,
pero hay que desmitificar esta visión pues
existen muchos proveedores líderes que después
no te responden como prometen y en cambio uno local
la relación es más fluída y rápida".
En
Gambro Healthcare trabajan 400 personas (entre todos
los centros) y mantienen un promedio de facturación
anual que ronda los U$S 35 millones. Si bien es una
PyME que no tiene departamento de tecnología
armado, su posición como empresa frente a un
proveedor local es privilegiada y así lograron
conseguir mejores precios dentro del mercado. La elección
contó con dos alternativas y el producto descartado
fue Tango "porque teníamos muy buenas
referencias de e-Flexware aunque no había grandes
diferencias en el precio ni el producto",
aclara Martínez, que había trabajado
en un Estudio Contable en el cual ya se utilizaba
el software elegido. Dentro de los objetivos principales
que se planteó el laboratorio, la gestión
de consolidación de datos fue el fundamental.
Según los ejecutivos era imperioso lograr que
la información pudiese ser canalizada en la
central administrativa y es por eso que la elección
del software se basó en el módulo de
consolidación que traía. "El
crecimiento de
la empresa hizo que la información se duplicará
casi todos los meses y tardábamos mucho en
reunir los datos de cada subsidiaria", recuerda
el ejecutivo.
La
solución llegó a través del módulo
de consolidación, solamente instalado en la
central, que agrupa los datos transmitidos vía
mail. "Por ahora, es una forma simple pero
rápida y económica. Además, no
tenemos problemas con la seguridad de la transmisión
porque no enviamos información confidencial,
ya que sabemos que nuestros índices de facturación
son conocidos por los bancos y por los demás
servicios de médicos. Por ahora no nos preoccupa",
reafirma Martínez. En el primer año,
los datos se agrupaban en diquetes que enviamban todos
los centros y, según en ejecutivo, el principal
problema "era la pérdida de información
y de tiempo".
La
idea de establecer una red WAN para comunicar a toda
la empresa no está descartada por el laboratorio,
aunque no es una prioridad, ya que la conexión
que mantienen a través de la empresa Advance
les parece sólida. "No tenemos problemas
con nuestro proveedor, y el desarrollo de una red
que integre a todas las sucursales sería muy
costoso. Por ahora no nos hace falta", confía
Martínez.
Despacio
y seguro
Si
bien el ejecutivo asegura que no demora más
de una semana cargar el sistema en una sucursal y
que en la instalación trabajó un equipo
de 5 empleados del laboratorio juntoa dos del proveedor,
la utilización completa del software llegó
recién un año y medio después.
"Tardamos mucho más de lo esperado
porque teníamos que definir cuál sería
el método para consolidar los datos, siempre
se nos sumaban más sucursales y necesitábamos
cargar el desarrollo de los trabajos anteriores a
la adquisición del software que eran demasiados",
reconoce Martínez.
Para
vencer el tiempo de instalación, se decidió
cargar los probgramas sólo en la sede central,
y una vez testeados se enviaban a las subsidiarias
del interior. "Esta forma de trabajo nos
mejoró el tiempo, porque podíamos tener
una rápida asistencia del proveedor y no debíamos
esperar a que un programador viajara para hacer el
trabajo. Además fue más económico".
De
las 75 máquinas que forman al parque de PCs
de toda la empresa, sobre 40 se encuentra instalado
el software y sólo en algunas sedes el sistema
corre en un servidor central, aunque en otras corre
directamente sobre una PC. La mayoría de las
estaciones de trabajo son Pentium de 266 MHz con 2,5
GB de memoria, y los hots mantienen la arquitectura
Intel, son clones, y trabajan con 8 GB y 450 MHz.
La
inversión total en cuanto a hardware fue de
U$S 40 mil, la cual se fue comprando a medida que
crecía la empresa. "Nuestra idea es
que el sistema corra en una PC determinada para que
los operadores no tengan que esperar a que se cierren,
por ejemplo, los sistemas médicos y retrasen
el tiempo de operación. Es por eso que tenemos
máquinas que sirven sólo a la administración
y otras al archivo clínico de cada paciente",
describe Martínez que piensa migrar todo a
servidores de marca.
Mal
carácter
El
sistema de gestión empresarial trabaja sobre
DOS y utiliza Btreave como bases de datos. Entre sus
características, el hecho de que despliegue
pantallas de carácter no es satisfactorio para
el ejecutivo, ya que no pueden trabajar en versión
multitarea y el acercamiento del usuario es poco amigable.
"Es horrible para el usuario este tipo de
pantallas, pero ganamos en solidez, ya que tenemos
un sistema que nunca se cae. Me parece que es más
agil el sistema en Windows porque se pueden desplegar
más funciones al mismo tiempo y trabajar mejor.
El problema es que el sistema no se ha creado todavía
en esta versión y es por eso que lo tenemos
instalado así", comenta Martínez.
Según
los proveedores, durante abril se va a presentar una
primer versión de Windows en algunos módulos
para renovar las pantallas y crear un vínculo
más amigable con los usuarios. Venta, compra,
finanzas y consolidación de los datos de compras
aparte de los de ventas, que ya venían con
el producto. "Optamos por hacer cambios necesarios
en el sector impositivos y descartamos el módulo
de producción que no necesitábamos.
Estas modificaciones están incluidas en el
costo final y concentraron parte del tiempo que llevó
la instalación", explica el ejecutivo.
Dentro
del paquete de productos que adquirió la PyME,
los sistemas de contabilidad y sueldos son desarrollados
por el mismo proveedor y, aunque son software distintos
que utilizan Access como base de datos, trabajan enganchados
con e-Flexware.
"Notamos diferencias en estos productos compara
el ejecutivo- porque sí están hechos
sobre Windows y, si bien sólo cubren dos módulos,
la forma de trabajar se simplifica y mejora".
Martínez aclara que la decisión de optar
por estos módulos separados de ERP se basa
en que e-Flexware únicamente concentra su poder
en la gestión administrativa y "queríamos
mayor desarrollo en la contabilidad".
En
cuanto al soporte técnico, los gerentes de
Gambro Healthcare confiesan que la condición
de cliente importantes provoca que el proveedor ponga
mayor atención a la hora de resolver sus problemas.
"Esto es muy importante para nosotros, porque
hoy es un día para un proveedor extranjero
seríamos una cuenta chica y si bien no puedo
asegurar que por esa razón el servicio sería
más pobre, estoy convencido de que se nos presta
mayor atención al considerarnos un cliente
grande", supone Martínez. Para conseguir
un abono de mantenimiento técnico de mediana
disponibilidad sólo en horas comerciales-
el laboratorio desembolsa 4.500 dólares cada
tres meses.
Para
este año los ejecutivos de la compañía
piensan establecer nuevas sucursales en las provincias
que faltan y agregar otras en las provincias más
fuertes, como Buenos Aires, Córdoba y Mendoza.
"Somos una empresa líder en el servicio
de diálisis en todo el mundo y no queremos
depender de otros centros médicos. Nuestro
objetivo está claramente definido sobre el
servicio que necesita tener cobertura en todo el país
y sabemos que lo vamos a lograr. Estamos creciendo
rápidamente", se jacta Martínez.
El último año del siglo no produce alteraciones
ya que en todos los sistemas incluían la reforma
de origen. "la única preocupación
que tenemos es la de crecer cada vez más hasta
alcanzar las 100 subsidiarias y afirmarnos como líderes
en el servicio de diálisis. Estamos bien organizados
y trabajados tranquilos". |