| Daniel
Bejerman
El
amigo de las PyMEs
Por Peter Johnson Herald staff
El mundo de la tecnología informática
está inundado de nombres como IBM, Microsoft,
Compaq, entre otros, pero si mencionara Sistemas Bejerman
a un extranjero, lo más probable es que no
obtenga respuesta.
Sin embargo, para miles de pequeñas y medianas
compañías argentinas, Bejerman es sinónimo
de sistemas informáticos de contabilidad accesibles.
Fundada en 1982 por Daniel Bejerman, la empresa comenzó
unos dos años después vendiendo programas
contables estándar y hacia 1986 había
crecido lo suficiente como para convertirse en Sociedad
Anónima. Poco después lanzaba también
sistemas de Sueldos y Jornales, y software de gestión.
En una entrevista con el Herald, Bejerman -quien admite
que el mundo de la tecnolog¡a informática
es hoy un juego para gente joven- dice que probablemente
uno de los secretos del éxito de la compañía
es que las computadoras siempre han sido utilizadas
como un medio para determinados fines y no como un
fin en sí mismas.
A pesar de que las empresas informáticas han
descubierto sólo recientemente el gran mercado
potencial que representa el sector de negocios de
pequeña y mediana magnitud, Bejerman se adelantó
a su tiempo y lo tomó como su objetivo apenas
puso en marcha su compañía. Su fe fue
bien correspondida ya que, según afirma Bejerman,
la empresa creció a un ritmo de 30% por año
desde el inicio, y hay actualmente más de 17.000
clientes utilizando sus sistemas. Asimismo, de un
puñado inicial de empleados la empresa se expandió
al punto de emplear un staff full-time de 85 empleados
y 45 contratados.
Otra posible explicación del éxito de
la compañía es la calidad del servicio
de soporte que provee a sus clientes. Desde una página
web preparada para responder las consultas más
frecuentes, hasta un servicio de respuesta telefónica
personalizada los siete días de la semana accesible
a los contadores los cuales, dice Bejerman, constituyen
otro de los principales grupos de clientes de su compañía.
"Debemos brindar este servicio dado que los
cambios introducidos por las autoridades impositivas
han sido tan frecuentes, que sentimos la obligación
de ayudar a nuestros clientes a actualizar sus sistemas",
declara Bejerman. A pesar del hecho de que esta situación
no dañó a su empresa, el ejecutivo critica
la necesidad de introducir cambios constantes en las
leyes impositivas.
Aunque su principal sostén es el software de
gestión y contable, la empresa mantiene al
día sus desarrollos de acuerdo con las necesidades
del mercado, especialmente en lo referido al reciente
advenimiento del comercio electrónico.
"Estamos desarrollando un paquete de software
para comercio electrónico que estará
disponible en un par de meses", dice el ejecutivo
y agrega, "además de integrarse totalmente
con los sistemas que proveemos, también funcionará
como producto único para quienes no son nuestros
clientes". Bejerman reconoce que Internet
ha probado ser altamente beneficiosa para las pequeñas
empresas ya que les permite reducir sustancialmente
sus costos.
Bejerman es probablemente más consciente que
la mayoría sobre los problemas que afronta
la pequeña empresa, sin embargo afirma que
el sector ha aceptado el desafío y ha estado
invirtiendo constantemente en nueva tecnología
durante los últimos dos años.
"Casi toda pequeña empresa tiene hoy
su computadora, si bien su calidad es todavía
muy diversa", dice.
Según afirma, el principal problema reside
en que muchos de los dueños de empresas delegan
la responsabilidad de computarizarlas en algún
miembro de la familia o un amigo, cuando debería
ser él quien sepa qué tecnología
se está implementando en su empresa para sentirse
involucrado y utilizarla con máxima efectividad.
A pesar de que a su compañía le sigue
yendo bien, Bejerman afirma que la presente crisis
ha golpeado duramente al sector de los pequeños
negocios, una situación que advierte a través
de la información cotidiana que le proveen
sus propios clientes.
El ejecutivo admitió que, hace un tiempo, la
empresa mantuvo conversaciones con socios potenciales
sobre la posibilidad de expandirse a otros países,
pero que ninguna llegó a concretarse.
"Cada mercado tiene sus propias idiosincrasias,
las que son manejadas por especialistas en el país
al que se apunta, por lo que el proyecto no tenía
demasiado sentido", declaró Bejerman.
Sin embargo, puede ver un momento en que la globalización
podría tomar a empresas como la suya, si bien
aún no ha llegado hasta el sector de la PyMEs.
Bejerman, quien tiene hoy 50 años, admite que
el manejo cotidiano de la compañía está
hoy en manos de un equipo de profesionales altamente
especializado en las más importantes universidades
del mundo.
"Todavía tomo las decisiones estratégicas,
pero dejo el manejo de los temas cotidianos a este
equipo", declara.
Contador de profesión, Bejerman confiesa que
una gran parte de su tiempo libre la disfruta escuchando
música clásica, de la cual ha formado
una colección de casi 500 compactos. "Es
una pasión", admite. |