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muchos pintores de brocha gorda deben conocer lo crítico
que resulta el stock en el mercado de consumo masivo.
En cambio sí saben que en caso de no encontrar
el color o el tipo de material que buscan y necesitan,
caminarán por otros locales hasta dar con él.
Este factor desencadenó, en Pinturería
García, la migración del software de
gestión Key Soft (de la firma nacional Asistencia
General en Informática Agisa-) al
e-Flexware
(del
también argentino Sistemas
Bejerman),
para evitar que en su casa central y 14 sucursales
de La Plata y el Gran La Plata se acumularan productos
en los estantes o faltaran otros y se produjera la
media vuelta del comprador.
En
cambio, cuya implementación estaba en sus últimos
pasos al cierre de esta edición, demandó
una inversión de U$S 80.000, poco más
del 11 por ciento de facturación que en 1997
rondó los US$ 680.000, con 1,6 millón
de litros de pintura vendidos.
El
contador Osvaldo Cacace, líder del proyecto
y contador externo de la firma, aclara que todavía
no analizaron el retorno de la inversión, pero
insiste en que será fundamental para lograr
información que permita reponer por cada unidad
vendida y no a través de estimaciones de ventas
mínima y máxima.
Contra
la hiper
Gerardo
García, socio y director de la firma junto
a su padre Francisco, recuerda que la empresa nació
como pinturería en 1980. Hasta ese momento
era una ferretería fundada por sus abuelos
en la calle 32 y 121, en La Plata. "Por aquella
época se separó en el país la
venta de pinturas de la ferretería",
recuerda Cacace. Nueve años más tarde,
los locales de la empresa sumaban cuatro; ocho en
1992, y, desde entonces, dos más por cada año
calendario hasta llegar a las actuales 14 bocas de
expendio ubicadas en Brandsen, Berisso, Villa Elisa,
La Plata y el Gran La Plata. Según explican
miembros de la asociación que agrupa a los
comercios del sector, García es una de las
cuatro grandes pinturerías de la ciudad, "pero
es difícil cuantificar el market share por
la participación de los pequeños negocios".
A la par del crecimiento e hiperinflación
del 89 mediante-, la firma construyó
un depósito central, al tiempo que desarrollaba
herramientas de IT para tener información en
cada punto de venta.
"En
determinada sucursales recuerda Cacace-
había un stock muy grande de pintura que
faltaba en otras. Así nace la idea de concentrar
todo en un depósito central, desde el cual
manejar la política de compras y hacer la distribución
en vehículos propios a cada una de las sucursales,
lo que antes ejecutaba cada proveedor."
García
cambió entonces su política de inventario,
compras y stock, y contrató Key Soft, que fue
utilizado hasta el 98 en la versión 9.4.
El software montado sobre un servidor clon de
166 MHz MMX, un disco de 2 GB y 33 MB de memoria RAM-
se alimentó de la información que cada
día llegaba a la casa central vía módem
desde las sucursales, y se volcaba a una base datos
con un motor Btrieve. "Fue un sistema que
nació como enlatado, y a medida que la empresa
fue creciendo hubo distintos requerimientos por nuestra
parte. El sistema trató de adaptarse, pero
hoy no responde a las necesidades; en particular,
a las de información", explica Cacace.
El ejecutivo detalla que el "sistema de contabilidad
está desconectado del resto de los sistemas.
Y es un esfuerzo importante el llevar la contabilidad
al día. Por otro lado, carece de una información
de gestión". El ingeniero Luis Aguilar,
director comercial de Agisa, prefiere evitar la polémica
con quién considera un "buen cliente",
y asegura: "Respetamos la visión del
cliente, pero no la compartimos. Les ofrecimos nuestras
nuevas versiones client/server y Windows, pero ellos
no podían esperar la salida al mercado".
Según
Cacace, "el motivo por el cual buscamos el
cambio es precisamente poder unificar todos los circuitos
administrativos con los circuitos de venta".
Tras aclarar que tenían información
suficiente en cada módulo, Cacace insiste en
que no podían consolidarla, por ejemplo, en
el rubro de conciliaciones bancarias y tarjetas de
crédito. La información llega a la casa
central de La Plata vía módem a una
velocidad de 28,8 kbps todos los días, después
de las 19:30, cuando cierra cada sucursal. Los empleados
de cada comercio generan archivos que, por la noche,
son "llamados" a la base de datos y luego
se consolidan en un listado que se emite a las 6:30
y que permite que, en tres horas, se preparen las
reposiciones de stock.
Stockear
y dar de nuevo
En
septiembre del año pasado, Cacace le planteó
a su cliente García la necesidad de cambiar
de software de gestión. Y, si bien analizaron
una demo de Buenos Aires Software, la elección
recayó en el producto de Bejerman, porque Cacace
ya lo conocía por haberlo utilizado con otros
clientes. "Yo tengo experiencia en otros
clientes del estudio que trabajan con algunas otras
empresas de soft, y siempre encuentro el problema
en el servicio de posventa", comenta el
contador, al tiempo que recuerda haber padecido dificultades
en García por tener un solo responsable de
la cuenta en Agisa.
La
implementación de e-Flexware
supuso un presupuesto inicial de U$S 70.000, que finalmente
llegó hasta los U$S 80.000. El hardware que
se llevó U$S 10.000- hizo llevar cada una de
las PCs (clones) a Pentium 166 y migrar del sistema
operativo MS-DOS a un entorno Windows. Nicolás
Costa, del estudio Lunch representante en La
Plata de Bejerman
y responsable de la capacitación de 55 de los
66 empleados de García-, detalla que los módulos
implementados con cuentas corrientes, deudoras y acreedoras;
ventas; compras; control de stock; finanzas; estadísticas
de ventas y compras; IVA; pedido de clientes y presupuesto
financiero.
Cacace
explica que el proceso de implementación se
demoró más de lo previsto porque e-Flexware
"tiene una política de inventario
única por artículos, y nosotros necesitamos
hacerlo por cada artículo".
Otro
factor que atrasó la migración fue la
flexibilidad de la base de datos con la que contaba
la empresa, que alcanza los 400.000 registros. "Se
nos hizo muy pesada la carga de datos",
admite.
En
García analizan los cambios desarrollados en
una década. "Hemos mejorado la venta
a crédito, toda la presencia y la imagen de
los negocios y la visión del marketing del
personal de ventas; pero creemos que lo fundamental
es racionalizar el stock", insiste Cacace
una vez más. |